Honoring Oscar Romero: Parallels with Today

 

(En español)

El Salvadoran Archbishop Óscar Arnulfo Romero, now recognized as a saint by the Catholic church, was a beloved priest and advocate against social and economic injustice.  In his last homily, on March 23, 1980, he called on Salvadoran soldiers and police to stop following orders to kill civilians, and stop the repression. “The peasants you kill are your own brothers and sisters,” preached Romero. “When you hear a man telling you to kill, remember God’s words, ‘Thou shalt not kill.'” The next day, Romero was gunned down while he was celebrating Mass.

On Friday, March 23, the Episcopal Diocese of Pennsylvania will honor Romero with a mass at St. Stephen’s Episcopal Church, 19 S. 10th St, Philadelphia, beginning at 5 p.m. The service will also include a blessing by Bishop Daniel G. P. Gutiérrez for those who, like Romero, have marched, demonstrated and spoken out injustice in the world.

“Romero is my patron saint,” said Gutiérrez. “The violence that took his life still exists today.  But, there is always hope in the young people that are fighting for peace and we want to pray for all of them as well.”

Young people will gather on March 24th in Washington D.C. for “March for our Lives.” The “for kids and by kids” march wascreated by, inspired by, and led by students across the country … to stop the epidemic of mass school shootings that has become all too familiar.”

Said Gutiérrez: “Let us not tire of preaching love; it is the force that will overcome the world. Let us not tire of preaching love. Though we see that waves of violence succeed in drowning the fire of Christian love, love must win out; it is the only thing that can.”

 

__________________

 

Honrando a Óscar Romero: Paralelos de hoy

El salvadoreño, Arzobispo Óscar Arnulfo Romero, actualmente reconocido como Santo de la Iglesia Católica, fue un sacerdote muy amado y un defensor en contra de las injusticias sociales y económicas. En su última homilía del 23 de marzo de 1980, hizo un llamado a los soldados salvadoreños y a la policía a que suspendieran en seguir las órdenes de asesinar a los civiles y a detener la represión. Romero predicó “Son nuestro mismo pueblo, matan a sus mismos hermanos campesinos. Cuando ustedes reciben de alguien una orden para matar, debe prevalecer la palabra de Dios, No matar.” Al siguiente día, Romero fue baleado, cayendo al suelo mientras celebraba la Misa.

El viernes, 23 de marzo, la Diócesis Episcopal de Pennsylvania, honrará a Romero con una Misa comenzando a las 5 pm en: St. Stephen’s Episcopal Church, 19 S. 10th St, Philadelphia. El servicio también incluirá la bendición del Obispo Daniel G. P. Gutiérrez por aquellos, que al igual que Romero, han marchado como muestra de estar en contra de las injusticias en el mundo y las han denunciado.

“Romero en mi santo patronal,” dijo Gutiérrez. “La violencia que arrancó su vida, al día de hoy aún existe. Pero, siempre hay esperanza en la gente joven que están luchando por la paz y queremos orar por todos ellos también.”

Jóvenes se unirán el 24 de marzo en Washington D.C. para participar de March for our Lives. (La Marcha por Nuestras Vidas) La marcha For kids and by Kids (Por Niños para Niños) fue “creada por, inspirada por, y dirigida por estudiantes a través de la nación quienes no arriesgaran más sus vidas, esperando por alguien más para que tome la acción de frenar la epidemia de tiroteos en masas que afectan las escuelas y que se ha convertido en algo muy normal.”

Dijo Gutiérrez: “No nos cansemos de predicar sobre amor; que es la fuerza que sobrellevará al mundo. No nos cansemos de hablar de amor. Aunque veamos que estas olas de violencia tienen éxito en apagar el amor cristiano, tenemos que ganarles; amar es lo único que podemos hacer.”